Edificios y casas resistentes a los incendios

Un estudio publicado por Headwaters Economics, un grupo de investigadores independientes de Estados Unidos ha demostrado recientemente que construir casas utilizando materiales y diseños resistentes al fuego no es más costoso que hacerlo de la manera “tradicional”. Incluso afirman que siguiendo algunas pautas y códigos de construcción específicos puede hasta costar menos.

La importancia de utilizar códigos y estándares de construcción nacionales para diseñar y construir viviendas radica en que, con determinados tipos de techos, aleros, ventanas y paredes interiores y exteriores, se consigue una mejor protección contra los incendios y las inclemencias climáticas.

Las placas Knauf, por ejemplo, están clasificadas según distintas normas como material ignífugo RE2 (de muy baja propagación de llama). Pueden ser utilizadas en tabiques, cielorrasos y revestimientos y son ideales para realizar la cobertura de vigas, pilares estructurales y todo tipo de conductos y cableados que se desee proteger, brindando una solución integral en seguridad contra incendios.

Al realizar un tabique divisorio con doble placa de yeso Knauf y lana de vidrio se logran elevadas resistencias al fuego de hasta 120 minutos. Las cualidades de incombustibilidad del yeso lo convierten en un material óptimo para contrarrestar la propagación de incendios.

CASA PASIVA

El diseño de casas pasivas o también llamado por su nombre original Passivhaus está ganando popularidad en todo el mundo, justamente por su enfoque en la sostenibilidad y la eficiencia energética. Este tipo de construcción permite la creación de edificios energéticamente eficientes con espacios interiores secos y saludables que requieren poca o ninguna calefacción o refrigeración.

Una de sus principales ventajas es que muchas de las estrategias empleadas en este tipo de construcción también pueden ayudar a que una propiedad sea más resistente al fuego. Esto incluye, por ejemplo, el uso de ventanas y puertas con altas prestaciones que garanticen una elevada protección: los “huecos” de los edificios son zonas muy sensibles de la envolvente. Su ubicación durante el proceso de diseño, los materiales escogidos y su adecuada instalación resultan clave para el control ignífugo.

Otra característica de las casas pasivas que contribuye con la resistencia al fuego es la hermeticidad del aire. Es importante apostar por sistemas que incorporen, por ejemplo, membranas herméticas al aire interior y cinta de sellado de alta calidad para evitar las exfiltraciones e infiltraciones. En un edificio convencional, que no atiende a los estándares Passivhaus, las corrientes de aire que se cuelan a través de ventanas o grietas no solamente impiden el confort, sino que tambien pueden contribuir con la aparición de procesos de condensación.

Fuentes consultadas: Blog Knauf España y Blog Knauf Solutions