Celebramos los 20 años de la planta de Mendoza

UNA PLANTA A LA MEDIDAD DE LA NATURALEZA. UNA PRODUCCIÓN A LA MEDIDA DE LA GENTE




En 1998 nos instamos en Argentina y en 2001 inauguramos la planta de Luján de Cuyo −con una superficie cubierta inicial de 15.000 m²− para fabricar los tres componentes principales de los sistemas de construcción en seco Knauf: las placas de yeso, los perfiles de acero galvanizado que conforman la estructura y la masilla para el tomado de las juntas. Cinco años más tarde, dimos un nuevo paso en términos de crecimiento, inaugurando la ampliación de la línea de revoques de yeso, llevándola a más de 21.000 m².

Nos posicionamos como la planta de mayor capacidad productiva de placas de yeso de Sudamérica. En la actualidad abastecemos al mercado argentino gracias a nuestra red de más de 200 distribuidores a quienes reconocemos como partners y exportamos a Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia.

La calidad, el profesionalismo, el respeto por el medio ambiente, el compromiso social y la continua mejora de nuestros productos y sistemas son los valores que acompañaron siempre el crecimiento que proyectamos desde Knauf como referentes internacionales.

EL FACTOR HUMANO

Formamos parte de un todo, de un grupo humano que comparte una escala de valores que representa un compromiso propio, con nuestros distribuidores y con la comunidad internacional.

El compromiso es uno de los valores fundamentales de la filosofía corporativa de nuestra compañía y es precisamente sobre este pilar que sentamos las bases del desarrollo individual y grupal del equipo que integra a Knauf a nivel mundial. En el compromiso descansa la mítica imagen de “ponerse la camiseta” de la empresa, entendida como la acción de asumir un rol activo, ya no sólo en busca de un beneficio económico de Knauf sino en un progreso personal como representante de un todo en el que el mayor capital es el humano.

Por eso, estamos convencidos de que los verdaderos protagonistas de esta historia somos todos los que cada día estamos atentos a nuestras obligaciones, a la función que desempeñamos dentro de un proceso complejo que integra a la cantera, a la planta y a las oficinas administrativas.

«En la planta se evidencia de manera fáctica la verdadera importancia que cobra cada una de las personas que integran las diversas líneas de producción. Porque si uno falla, si una persona no pone su mayor esfuerzo, es probable que la producción se vea afectada de manera inminente, incluso quizás, pueda frenarse. Lo mismo ocurre en las oficinas administrativas, aún sin ser tan drásticos, cuando un empleado no se encuentra comprometido con su trabajo, tarde o temprano, el objetivo de su área y el de la compañía no se termina cumpliendo según lo esperado. Por eso, cada uno de nosotros debe entregarse al equipo, al funcionamiento total, al objetivo conjunto.» (Ing. Matías Malatto, Gerente de la Planta de Mendoza)

De esta manera, todos sabemos lo que debemos hacer y lo hacemos. Porque cuando el mundo parece decirnos que debemos rendirnos, es nuestro compromiso el que nos dice que debemos seguir intentando superarnos e ir en busca de nuevos objetivos.

«Parece que en Knauf, en los tiempos más bravos, nos alineamos codo a codo y vamos para adelante, poniendo lo mejor de cada uno de nosotros. Por supuesto que hay tormentas, pero tenemos claro el rumbo y eso nos permite sobreponernos al oleaje.» (Arq. César López, Gerente Regional Latinoamérica de Knauf)

A este equipo se suma también el compromiso de una red de más de 200 distribuidores que comparten los mismos valores y con quienes Knauf ha ido forjando a lo largo del tiempo una relación basada en la confianza personal, la lealtad profesional y muchísimas horas de una escucha solícita de ambas partes para comprender cuáles son las inquietudes compartidas y las soluciones para superarlas.

Estamos orgullosos de nuestra planta de Mendoza y de todo el equipo de personas que hicieron y hacen posible celebrar hoy este 20° Aniversario.